GLP MÉXICO
Menú

Productos exclusivamente para investigación científica. No aptos para consumo humano o veterinario.

Herramienta de laboratorio · RUO

Calculadora de reconstitución de péptidos

Aritmética de dilución de laboratorio: masa de sólido, volumen de disolvente y concentración resultante. La herramienta calcula química —mg/mL, µg y mL— a partir de la masa declarada en la etiqueta del vial.

Banco de dilución

Cálculo de dilución

Introduce la masa declarada del vial y el volumen de disolvente. Los resultados son magnitudes químicas: concentración, volumen y masa de soluto.

Entradas

Precarga la masa declarada en la etiqueta de la presentación; no es una medición del contenido.

mg

Masa de sólido liofilizado declarada en la etiqueta del vial.

mL

Volumen de agua bacteriostática o disolvente acuoso estéril añadido al vial.

mg

Masa de soluto que debe contener la fracción de solución a medir.

mL

Volumen de cada alícuota al repartir la solución preparada.

Resultados

Concentración (mg/mL)
5 mg/mL
Masa del vial dividida entre el volumen de disolvente.
Concentración (µg/mL)
5,000 µg/mL
La misma magnitud en microgramos por mililitro.
Soluto en 0.1 mL
500 µg
Masa de soluto contenida en una décima de mililitro de la solución.
Volumen que contiene la masa a medir
0.05 mL
V = m / C sobre la concentración calculada.
Alícuotas completas
10
1 mg de soluto por alícuota.
Masa total en el vial
10 mg
No cambia con el volumen de disolvente: solo cambia la concentración.

Los resultados son magnitudes de laboratorio: concentración, volumen y masa de soluto. El cálculo asume que la masa declarada en la etiqueta corresponde al contenido real del vial.

La aritmética, en dos ecuaciones

Toda la reconstitución cabe en dos relaciones, y merece la pena tenerlas presentes porque hacen evidente qué error es grave y qué error es irrelevante.

Concentración

C = m / V

La masa de sólido del vial dividida entre el volumen de disolvente. En mg y mL, el resultado sale directamente en mg/mL; multiplicado por mil, en µg/mL.

Volumen que contiene una masa

V = m / C

La forma habitual de C₁V₁ = C₂V₂ cuando lo que se busca es qué fracción de la solución preparada contiene una masa concreta de soluto.

La consecuencia menos intuitiva es que el volumen de disolvente no altera la masa del vial. Un vial de 10 mg reconstituido con 1 mL y otro con 5 mL contienen exactamente los mismos 10 mg; solo cambia la concentración, y con ella el volumen que hay que medir para extraer una masa dada.

Ese es el criterio real para elegir el volumen. Volúmenes mayores producen concentraciones menores y obligan a medir volúmenes más grandes, lo que reduce el error relativo de medición: el error absoluto de un instrumento graduado es aproximadamente constante, así que pesa mucho más sobre 0.02 mL que sobre 0.2 mL. Volúmenes menores concentran más y reducen el espacio ocupado en refrigeración, pero llevan la medición al extremo bajo de la escala del instrumento, donde es menos exacta.

Elección del disolvente

Para la mayoría de los péptidos liofilizados del catálogo el disolvente es agua bacteriostática o un disolvente acuoso estéril. La diferencia entre ambos no es de pureza, sino de si el vial va a perforarse una vez o muchas.

Agua bacteriostática: agua estéril con alcohol bencílico al 0.9 % como conservador. El conservador inhibe el crecimiento microbiano tras perforaciones sucesivas del tapón, que es exactamente el escenario de un vial de trabajo del que se extrae material a lo largo de varios días. Es la elección por defecto en un vial de laboratorio de perforación múltiple.

Agua estéril simple: sin conservador. Estéril en el momento de abrirla y sin nada que la mantenga estéril después. Es adecuada cuando el vial se consume en una sola operación, y es la opción correcta cuando el alcohol bencílico interfiere con el ensayo posterior: algunas determinaciones analíticas y ciertos sistemas de cultivo celular son sensibles a él.

Amortiguadores y disolventes orgánicos: algunos péptidos muy hidrofóbicos no se disuelven bien en medio acuoso y requieren un disolvente orgánico o un ajuste de pH. Conviene verificar la solubilidad del compuesto concreto antes de preparar concentraciones altas, y hacerlo a pequeña escala antes de comprometer un vial entero.

Un punto de técnica que no es cosmético: el disolvente debe dirigirse contra la pared interior del vial, nunca en chorro directo sobre la torta liofilizada, y la disolución debe completarse por rotación suave. La agitación mecánica crea interfaces aire-líquido y cizalla que favorecen la agregación irreversible del péptido.

Alicuotado y estabilidad de la solución

Una vez en solución, el péptido es mucho menos estable que como sólido liofilizado. Se degrada por hidrólisis, se oxida en residuos sensibles y se adsorbe a las paredes del recipiente, y ninguno de esos procesos ocurre de forma apreciable en el material seco a −20 °C.

De ahí la práctica de alicuotar: repartir la solución preparada en varios viales pequeños, cada uno con el volumen de una sesión de trabajo, y congelar los que no se usan de inmediato. El objetivo es evitar los ciclos de congelación y descongelación repetidos del mismo recipiente, que son mucho más destructivos para un péptido en solución que el tiempo de almacenamiento en sí.

Conviene registrar en la etiqueta de cada alícuota la fecha de reconstitución, la concentración resultante y el número de lote del vial de origen. Sin esos tres datos una alícuota es una solución anónima, y una solución anónima no puede sustentar un resultado experimental.

La adsorción a la superficie del recipiente es un efecto real a concentraciones bajas y afecta desproporcionadamente a soluciones diluidas: una fracción fija de la masa se pierde en las paredes, lo que representa poco en una solución concentrada y mucho en una muy diluida. Es otro argumento a favor de no diluir más de lo necesario.

Material relacionado

Preguntas frecuentes sobre reconstitución

¿Qué calcula exactamente esta herramienta?

Dos magnitudes. La primera es la concentración resultante: la masa de sólido del vial dividida entre el volumen de disolvente añadido, expresada en mg/mL y en µg/mL. La segunda es la aplicación de C₁V₁ = C₂V₂: el volumen de esa solución que contiene una masa determinada de soluto. Es aritmética de dilución y todos los resultados se expresan en mg/mL, µg y mL.

¿Por qué el volumen de disolvente no cambia la masa del vial?

Porque el disolvente solo distribuye el sólido en un volumen mayor o menor. Un vial de 10 mg contiene 10 mg tanto si se reconstituye con 1 mL como con 5 mL: lo que cambia es la concentración, de 10 mg/mL a 2 mg/mL. Elegir un volumen mayor facilita medir volúmenes pequeños con menor error relativo; elegir uno menor reduce el número de manipulaciones.

¿Por qué agua bacteriostática y no agua estéril simple?

El agua bacteriostática lleva alcohol bencílico al 0.9 % como conservador, que inhibe el crecimiento microbiano tras perforaciones repetidas del tapón. El agua estéril simple no lo lleva y está pensada para un solo uso: en un vial del que se extrae material varias veces a lo largo de días, cada perforación es una oportunidad de contaminación que nada suprime.

¿Por qué no se debe agitar el vial tras añadir el disolvente?

La agitación mecánica genera interfaces aire-líquido y fuerzas de cizalla que favorecen el desplegamiento y la agregación de las cadenas peptídicas. El material agregado ya no está en solución y no vuelve a estarlo. La disolución correcta es por rotación suave, dirigiendo el chorro de disolvente contra la pared del vial y no sobre la torta liofilizada.