Redacción técnica de GLP México · Actualizado el · Política editorial
La definición química
Un aminoácido tiene un grupo amino y un grupo carboxilo unidos al mismo carbono, el carbono alfa, junto con una cadena lateral que distingue a cada uno de los veinte aminoácidos proteinogénicos. Cuando el carboxilo de un aminoácido reacciona con el amino del siguiente se libera una molécula de agua y se forma un enlace amida, que en este contexto recibe el nombre de enlace peptídico. Repetir esa unión produce una cadena lineal con dos extremos distintos: el N-terminal, con un grupo amino libre, y el C-terminal, con un carboxilo libre. Por convención la secuencia se escribe siempre del N-terminal al C-terminal.
El enlace peptídico es plano y rígido, porque tiene carácter parcial de doble enlace, y es estable a pH neutro y temperatura moderada. La variedad química de un péptido no está en ese esqueleto repetitivo sino en las cadenas laterales: son las que le dan carga, hidrofobicidad, capacidad de coordinar un metal o de formar un puente disulfuro. Por eso dos péptidos de la misma longitud pueden comportarse de forma completamente distinta en una columna de cromatografía o en un tampón.
Péptido, polipéptido, proteína: una frontera convencional
No existe un número de residuos a partir del cual un péptido «se convierte» en proteína. El uso habitual reserva oligopéptido para cadenas de unos pocos aminoácidos, polipéptido para cadenas más largas y proteína para las que superan varias decenas de residuos y adoptan una estructura tridimensional estable; la frontera suele situarse en torno a los cincuenta aminoácidos, pero es una convención, no una propiedad química.
El catálogo de este sitio recorre buena parte de ese intervalo. El GHK-Cu es un tripéptido (Gly-His-Lys) que coordina un ion de cobre; el BPC-157 es un pentadecapéptido, de quince residuos; la sermorelina tiene 29; la semaglutida, 31, y la tirzepatida y la retatrutida, 39. En el otro extremo, la somatropina (HGH) tiene 191 aminoácidos y es una proteína recombinante: no se obtiene por síntesis química sino por expresión en células.
Secuencia y modificaciones: lo que define a la molécula
La identidad de un péptido es su secuencia más sus modificaciones. Muchos péptidos de investigación no son la secuencia natural sin más, sino análogos: versiones con cambios deliberados que alteran su estabilidad o su afinidad. Los más frecuentes son la sustitución por aminoácidos no proteinogénicos —el ácido aminoisobutírico (Aib) de los agonistas incretínicos, que bloquea el corte por la enzima DPP-4—, la acilación con un ácido graso que permite la unión reversible a la albúmina, la amidación del extremo C-terminal, la acetilación del N-terminal y el uso de D-aminoácidos, que las proteasas no reconocen.
Cada modificación cambia la masa molecular en una cantidad exacta y conocida. Esa es la base de la confirmación de identidad: la masa teórica se calcula a partir de la secuencia declarada con todas sus modificaciones, y la espectrometría de masas comprueba si la masa observada coincide. Una secuencia a la que le falta un residuo, o que se ha oxidado, pesa distinto y el espectro lo delata.
Cómo se fabrican: síntesis química y expresión recombinante
La inmensa mayoría de los péptidos de hasta unas decenas de residuos se fabrican por síntesis en fase sólida: el primer aminoácido se ancla a una resina insoluble y los demás se añaden uno a uno, del C-terminal hacia el N-terminal, con ciclos de acoplamiento, lavado y desprotección. El método, sus reactivos y sus puntos débiles están descritos paso a paso en cómo se sintetiza un péptido: SPPS explicado.
Lo que importa retener aquí es una consecuencia: ningún acoplamiento rinde el cien por ciento, de modo que el producto crudo contiene siempre, junto a la secuencia correcta, cadenas a las que les falta un residuo y otros subproductos. De ahí que el péptido se purifique por cromatografía preparativa y que su pureza final se exprese como un porcentaje medido por HPLC, no como un supuesto. Las cadenas largas, como la somatropina, quedan fuera del alcance práctico de la síntesis química y se producen por vía recombinante.
Por qué se entregan liofilizados
En solución acuosa un péptido está expuesto a hidrólisis, desamidación, oxidación y agregación. La liofilización —congelar la solución y retirar el agua por sublimación al vacío— inmoviliza la cadena en una matriz sólida de humedad residual baja en la que esas reacciones avanzan con extrema lentitud. El resultado es la torta blanca que ocupa el fondo del vial.
Ese sólido no es péptido puro: incluye agua residual y, casi siempre, un contraión (acetato o trifluoroacetato) que acompaña a los grupos cargados de la cadena. La diferencia entre la masa del sólido y la masa de péptido se explica en peso de llenado frente a contenido peptídico neto; cómo conservar el vial antes de abrirlo, en cómo almacenar péptidos liofilizados.
Clases presentes en el catálogo, por diana molecular
Agrupar péptidos por «para qué sirven» es impreciso y, en material de investigación, improcedente. La clasificación que sí describe algo verificable es la diana molecular: el receptor o el sistema sobre el que la literatura ha medido actividad. Con ese criterio, el catálogo se ordena así.
Agonistas de los receptores de incretinas y de glucagón (GLP-1R, GIPR, GCGR): semaglutida, tirzepatida y retatrutida, junto con un análogo de amilina, la cagrilintida. Se comparan en la página de péptidos GLP-1 y metabólicos.
Ligandos del eje somatotropo: análogos del factor liberador de hormona de crecimiento, que actúan sobre GHRH-R (sermorelina, CJC-1295, tesamorelina), y secretagogos que actúan sobre GHS-R1a (ipamorelina). Están reunidos en péptidos del eje de la hormona de crecimiento.
Péptidos estudiados en modelos de reparación de tejido, como BPC-157 y TB-500, cuya diana está peor definida y cuya literatura es casi toda preclínica: péptidos de recuperación tisular. Y tripéptidos de cobre, péptidos codificados en el ADN mitocondrial como MOTS-c y otros compuestos ligados al metabolismo celular: péptidos de longevidad y función mitocondrial.
No todo lo que comparte estantería con los péptidos lo es. El 5-Amino-1MQ es una molécula pequeña y el NAD⁺ es un dinucleótido; se documentan junto a los péptidos porque se usan en las mismas líneas de investigación, y su ficha lo dice.
El marco: reactivos de laboratorio, no medicamentos
Que una secuencia coincida con el principio activo de un medicamento aprobado no convierte al reactivo en ese medicamento. El material de este catálogo se vende exclusivamente para investigación de laboratorio (RUO): ensayos de unión y activación de receptores, desarrollo de métodos analíticos, estudios de estabilidad y trabajo in vitro. No se fabrica bajo las normas de un producto farmacéutico ni está destinado a consumo humano o veterinario; el porqué está desarrollado en ¿son legales los péptidos en México?.
Para un laboratorio, lo que distingue a un péptido bien documentado es modesto y comprobable: una secuencia declarada, una masa confirmada, un porcentaje de pureza con su método y un número de lote que una el vial con su certificado de análisis.