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Farmacología

Péptidos para masa muscular: qué compuestos son y qué midieron

«Péptidos para masa muscular», «péptidos para aumentar masa muscular», «péptidos gym»: ninguna de esas frases es el nombre de una molécula. Son la etiqueta con la que circula en español un grupo de compuestos con nombres propios —secretagogos de hormona de crecimiento, la propia hormona recombinante, un análogo de IGF-1 y, por extensión, dos péptidos de «recuperación»— cuya literatura midió cosas muy distintas de lo que la etiqueta promete. Esta nota traduce el término a esos nombres, resume qué midió cada estudio, señala el salto entre «más GH en sangre» y «más músculo» y explica qué vende GLP México.

Redacción técnica de GLP México · Publicado el · 10 min de lectura

Última revisión de la literatura:

Qué son los «péptidos para masa muscular»

No existe un péptido para masa muscular. El término agrupa, en el uso corriente en español y en las búsquedas asociadas a «gym», a varios compuestos que comparten una sola cosa: su relación con el eje de la hormona de crecimiento (GH) y del factor de crecimiento insulinoide tipo 1 (IGF-1). La relación es real; lo que no se sigue de ella es que alguno haya demostrado aumentar la masa muscular en personas sanas.

El patrón es el mismo que el de otra etiqueta genérica, la de péptidos para bajar de peso: un nombre colectivo que mezcla medicamentos aprobados para poblaciones concretas, compuestos que nunca pasaron de la fase 2, análogos estudiados solo en animales y material sin relación con el eje GH. Separarlos es el primer paso para leer cualquier fuente con criterio.

Los compuestos que están detrás del término

El primer grupo son los secretagogos: compuestos que no son GH, sino que estimulan a la hipófisis para que la libere. Dentro de él hay dos familias con dianas distintas. Los análogos de la GHRH —la hormona hipotalámica que de forma natural ordena la liberación de GH— incluyen a la sermorelina, que es el fragmento 1-29 de la GHRH humana; al CJC-1295 sin DAC, una versión del mismo fragmento con cuatro sustituciones que lo estabilizan; y a la tesamorelina, otro análogo estabilizado que sí llegó a ser un medicamento aprobado para una indicación concreta. Qué los distingue está en sermorelina frente a tesamorelina y CJC-1295, y la diferencia que introduce la cadena DAC en CJC-1295 con DAC frente a sin DAC.

La segunda familia de secretagogos actúa sobre el receptor de la grelina (GHS-R1a), un receptor distinto del de la GHRH. Su representante en el catálogo es la ipamorelina, un pentapéptido descrito en 1998 como el primer secretagogo de esa familia que liberaba GH sin elevar ACTH ni cortisol 1; la ficha y ipamorelina: para qué se investiga recogen su literatura completa.

El segundo grupo es la propia hormona: la somatropina o HGH, GH humana recombinante de 191 aminoácidos. No es un péptido corto sino una proteína, es un medicamento con registro para la deficiencia de GH y otros usos aprobados definidos, y es el único compuesto de esta lista con revisiones sistemáticas de ensayos en adultos sanos, que son las que permiten responder la pregunta del título.

El tercer grupo es el IGF-1 LR3, un análogo recombinante de 83 aminoácidos del IGF-1 humano con una extensión N-terminal de 13 residuos y una sustitución Glu3→Arg que reduce su afinidad por las proteínas de unión 2. Actúa un paso más abajo que la GH en el mismo eje, y su literatura es exclusivamente de cultivo celular y de animales.

Por último, el término arrastra a dos péptidos que no tienen relación con el eje GH y que entran por la puerta de la «recuperación»: el BPC-157 y el TB-500. Su literatura es de modelos animales de lesión tendinosa, muscular y gastrointestinal, resumida en BPC-157 frente a TB-500; ningún estudio midió masa muscular en personas.

Lo que midió la GH recombinante en adultos sanos: masa magra sí, fuerza no

La pregunta «¿la GH aumenta el músculo en personas sanas?» tiene respuesta publicada, y es más interesante de lo que la etiqueta sugiere. Liu y colaboradores, en Annals of Internal Medicine en 2008, revisaron sistemáticamente los ensayos controlados aleatorizados que compararon GH recombinante frente a ningún tratamiento en participantes sanos de 13 a 45 años: 44 artículos sobre 27 muestras de estudio, con 303 participantes que recibieron GH, equivalentes a 13.3 persona-años de exposición. Eran jóvenes (edad media 27 años), delgados y en buena forma física. La masa magra aumentó en los que recibieron GH frente a los que no: 2.1 kg (IC 95 % 1.3 a 2.9 kg). La fuerza y la capacidad de ejercicio no mejoraron; el lactato durante el ejercicio fue significativamente mayor en dos de los tres estudios que lo midieron; y el edema de tejidos blandos y la fatiga fueron más frecuentes en el grupo tratado 3.

Los propios autores señalan los límites —pocos estudios evaluaron rendimiento y la duración media de exposición fue de unos 20 días— y concluyen de forma textual que la afirmación de que la GH mejora el rendimiento físico no está respaldada por la literatura: la evidencia limitada sugiere que aumenta la masa magra, puede no mejorar la fuerza y puede empeorar la capacidad de ejercicio y aumentar los eventos adversos 3.

La misma pregunta en adultos mayores sanos tiene una revisión paralela del mismo grupo, de 2007: 18 poblaciones de estudio, 220 participantes que completaron tratamiento con GH, edad media 69 años, duración media 27 semanas. La masa grasa disminuyó 2.1 kg (IC 95 % −2.8 a −1.35) y la masa magra aumentó 2.1 kg (IC 95 % 1.3 a 2.9), sin cambio significativo en el peso (0.1 kg; p = 0.87). Los tratados tuvieron significativamente más edema, artralgias, síndrome del túnel carpiano y ginecomastia, con una tendencia a más diabetes y glucosa alterada en ayunas 4.

El dato que hay que retener es que «masa magra» no es «músculo funcional». La masa magra incluye agua extracelular, y la GH retiene líquido —el edema de ambas revisiones es la cara visible de ese efecto—, de modo que un aumento de 2.1 kg sin aumento de fuerza es compatible con una ganancia que no es contráctil 34. En la deficiencia de GH diagnosticada, donde la somatropina es un medicamento de reemplazo, la literatura sí documenta mejoras de composición corporal y de fuerza con seguimiento largo, pero esa es una población con una hormona que falta, no una población sana a la que se le añade 5.

Lo que midieron los secretagogos: GH en sangre, no músculo

Conviene decir primero lo que los estudios con secretagogos no son: ninguno midió masa muscular, fuerza ni composición corporal. Midieron la concentración de GH, y a veces de IGF-1, en sangre.

La ipamorelina se caracterizó en 1998 en células hipofisarias de rata, en rata anestesiada y en cerdo: liberó GH con una potencia y eficacia similares a las de GHRP-6 (EC50 de 1.3 ± 0.4 nmol/L en cultivo) y, a diferencia de GHRP-6 y GHRP-2, no elevó ACTH ni cortisol ni siquiera a niveles de exposición más de 200 veces superiores a su ED50 para GH 1. En voluntarios sanos, Gobburu y colaboradores, de 1999, administraron el péptido por infusión de 15 minutos a cinco niveles ascendentes, con ocho hombres por nivel, y describieron una semivida terminal de 2 horas y un único episodio de liberación de GH con pico a las 0.67 horas y declive exponencial hasta concentraciones despreciables 6. Un pulso de GH de pocas horas es lo que ese estudio documenta; nada más.

El CJC-1295 con DAC fue estudiado por Teichman y colaboradores, en 2006, en adultos sanos de 21 a 61 años en dos ensayos aleatorizados, doble ciego, controlados con placebo, de 28 y 49 días. Tras una sola administración parenteral, la GH plasmática media aumentó entre 2 y 10 veces durante 6 días o más y el IGF-1 entre 1.5 y 3 veces durante 9 a 11 días; la semivida estimada fue de 5.8 a 8.1 días, y con administraciones repetidas el IGF-1 se mantuvo por encima del basal hasta 28 días. No se reportaron reacciones adversas graves 7. Es el compuesto con DAC; la versión sin DAC no tiene farmacocinética publicada en personas, como explica la comparativa enlazada arriba.

La tesamorelina es el único secretagogo con ensayos de fase 3, y lo que midieron fue el tejido adiposo visceral en personas con VIH y lipodistrofia, no la masa muscular; tesamorelina: para qué se investiga los resume con sus cifras. Ningún estudio de esta sección pasó de la variable hormonal o del tejido adiposo a una variable de músculo.

IGF-1 LR3: solo cultivo celular y animales

El IGF-1 LR3 se diseñó en 1992 como proteína de fusión recombinante del IGF-1; en los ensayos de Francis y colaboradores, la menor afinidad por las proteínas de unión se tradujo en una potencia biológica mayor en cultivo celular 2. Ese mismo año, Tomas y colaboradores mostraron que el análogo era anabólico —reducía la pérdida de peso y de nitrógeno— en ratas tratadas con dexametasona, un modelo de catabolismo inducido por glucocorticoides 8. Y Bastian y colaboradores, en 1993, describieron su aclaramiento plasmático y su distribución tisular en ratas gestantes 9.

Eso es toda la literatura primaria: una línea celular, un modelo de rata catabólica y un estudio de distribución en rata. No hay ningún estudio publicado de IGF-1 LR3 en personas, y por tanto ninguna cifra relacionable con la masa muscular humana. Que un análogo sea «más potente» en una placa de cultivo describe su afinidad relativa, no un efecto en un organismo.

El salto entre «más GH medida» y «más músculo»

La etiqueta se sostiene sobre una cadena de inferencias que conviene explicitar. Primer eslabón: el secretagogo eleva la GH, y eso está medido 67. Segundo: la GH eleva el IGF-1, y en el caso del análogo con DAC eso también está medido 7. Tercero: más GH e IGF-1 significan más músculo, y aquí la cadena se rompe, porque la única literatura que probó ese eslabón en personas sanas —con la propia hormona, no con un secretagogo— encontró masa magra sin fuerza y con edema 3.

Si la GH recombinante, que entrega la hormona de forma directa, no demostró aumentar la fuerza en adultos sanos, un compuesto que produce un pulso de GH de pocas horas no tiene ningún estudio que lo sitúe más cerca de ese resultado. El marcador hormonal en una gráfica no es la variable que la etiqueta promete.

Los esquemas de exposición, duraciones y niveles de esos estudios son parámetros de diseño de ensayos ajenos, no instrucciones: describen cómo se obtuvo una medición en una población concreta y nada más.

El estado regulatorio y lo que vende GLP México

El marco deportivo es explícito. La Lista de Prohibiciones 2026 de la Agencia Mundial Antidopaje incluye en su sección S2 —hormonas peptídicas, factores de crecimiento, sustancias relacionadas y miméticos— a la hormona de crecimiento, sus análogos y fragmentos, a los factores de crecimiento como el IGF-1 y sus análogos, y a los factores liberadores de GH: la GHRH y sus análogos, los secretagogos de GH y sus miméticos, y los péptidos liberadores de GH (GHRP) 10. Todos los compuestos del eje GH de esta nota están, por tanto, prohibidos en el deporte de competición.

En México, la somatropina existe como medicamento con registro sanitario de COFEPRIS para usos aprobados definidos, y la tesamorelina y los demás secretagogos no tienen registro alguno. Ninguno de los reactivos de este catálogo es un medicamento ni tiene registro, y ninguno está destinado a consumo humano ni veterinario; qué implica esa condición está desarrollado en ¿son legales los péptidos en México?.

Lo que GLP México comercializa son reactivos de uso exclusivo en investigación, agrupados en la categoría de hormona de crecimiento: sermorelina, CJC-1295 sin DAC, ipamorelina, tesamorelina, somatropina e IGF-1 LR3 liofilizados en vial de vidrio, caracterizados por identidad por espectrometría de masas y pureza por HPLC en un certificado de análisis por lote. Su uso legítimo es el de laboratorio: ensayos de receptor —GHRH-R y GHS-R1a—, estudios de estabilidad y desarrollo de métodos analíticos. El programa de calidad describe qué documenta cada lote.

Lo que estos estudios no dicen cabe en tres frases. Ninguno midió músculo con un secretagogo ni con IGF-1 LR3 en personas. La única literatura con la hormona en adultos sanos encontró masa magra sin fuerza y con más eventos adversos 34. Y ninguna cifra de esta nota es una instrucción: son condiciones de estudios que un reactivo de laboratorio no reproduce.

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Referencias

  1. Raun K, Hansen BS, Johansen NL, Thøgersen H, Madsen K, Ankersen M, Andersen PH. Ipamorelin, the first selective growth hormone secretagogue. Eur J Endocrinol. 1998;139(5):552–561. doi:10.1530/eje.0.1390552 DOI PubMed
  2. Francis GL, Ross M, Ballard FJ, Milner SJ, Senn C, McNeil KA, Wallace JC, King R, Wells JR. Novel recombinant fusion protein analogues of insulin-like growth factor (IGF)-I indicate the relative importance of IGF-binding protein and receptor binding for enhanced biological potency. J Mol Endocrinol. 1992;8(3):213–223. doi:10.1677/jme.0.0080213 DOI PubMed
  3. Liu H, Bravata DM, Olkin I, Friedlander A, Liu V, Roberts B, Bendavid E, Saynina O, Salpeter SR, Garber AM, Hoffman AR. Systematic review: the effects of growth hormone on athletic performance. Ann Intern Med. 2008;148(10):747–758. doi:10.7326/0003-4819-148-10-200805200-00215 DOI PubMed
  4. Liu H, Bravata DM, Olkin I, Nayak S, Roberts B, Garber AM, Hoffman AR. Systematic review: the safety and efficacy of growth hormone in the healthy elderly. Ann Intern Med. 2007;146(2):104–115. doi:10.7326/0003-4819-146-2-200701160-00005 DOI PubMed
  5. Svensson J, Johannsson G. Long-term efficacy and safety of somatropin for adult growth hormone deficiency. Treat Endocrinol. 2003;2(2):109–120. doi:10.2165/00024677-200302020-00004 DOI PubMed
  6. Gobburu JV, Agersø H, Jusko WJ, Ynddal L. Pharmacokinetic-pharmacodynamic modeling of ipamorelin, a growth hormone releasing peptide, in human volunteers. Pharm Res. 1999;16(9):1412–1416. doi:10.1023/a:1018955126402 DOI PubMed
  7. Teichman SL, Neale A, Lawrence B, Gagnon C, Castaigne JP, Frohman LA. Prolonged stimulation of growth hormone (GH) and insulin-like growth factor I secretion by CJC-1295, a long-acting analog of GH-releasing hormone, in healthy adults. J Clin Endocrinol Metab. 2006;91(3):799–805. doi:10.1210/jc.2005-1536 DOI PubMed
  8. Tomas FM, Knowles SE, Owens PC, Chandler CS, Francis GL, Read LC, Ballard FJ. Insulin-like growth factor-I (IGF-I) and especially IGF-I variants are anabolic in dexamethasone-treated rats. Biochem J. 1992;282(Pt 1):91–97. doi:10.1042/bj2820091 DOI PubMed
  9. Bastian SE, Walton PE, Wallace JC, Ballard FJ. Plasma clearance and tissue distribution of labelled insulin-like growth factor-I (IGF-I) and an analogue LR3IGF-I in pregnant rats. J Endocrinol. 1993;138(2):327–336. doi:10.1677/joe.0.1380327 DOI PubMed
  10. World Anti-Doping Agency. The Prohibited List 2026: International Standard. Section S2, peptide hormones, growth factors, related substances and mimetics. WADA. 2026.

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